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Posición de CONFIEP ante
informe OIT hace recordar su contubernio con el
fujimontesinismo
Mario Palacios Pánez, presidente de la Confederación Nacional
de Comunidades del Perú Afectadas por la Minería (CONACAMI),
rechazó de plano las afirmaciones de Ricardo Briceño,
presidente de la Confederación Nacional de Instituciones
Empresariales Privadas (CONFIEP), que intentan restar valor y
minimizar un informe de la Organización Internacional del
Trabajo (OIT) sobre el Perú (Foto JP Hemerling, Servindi).
“La conducta de la CONFIEP nos hace recordar el contubernio
que tuvo este organismo empresarial con el régimen de Fujimori
y Montesinos, donde no les importó que se pisotee el estado
democrático de derecho con tal que se les asegure llenarse los
bolsillos” recordó Palacios.
“La actitud de la CONFIEP de imponer la minería sí o sí, es
autoritaria, e intenta desconocer las atinadas recomendaciones
de la OIT donde se precisa la necesidad de que el Estado
peruano paralice las obras de exploración y explotación minera
mientras no se desarrollen adecuados procesos de consulta a
las comunidades afectadas” indicó Palacios.
“El lugar de asumir una actitud madura y civilizada,
respetuosa de sus compromisos internacionales, el gobierno
actual y la CONFIEP quieren taparse los ojos frente a la
realidad y la vocación autoritaria que sostienen sus puntos de
vista le hace un tremendo daño al Perú a nivel nacional e
internacional mostrándolo como una republiqueta colonial”
aseveró Palacios.
“Para afuera se habla de desarrollo y de lucha contra la
pobreza y la exclusión, pero a los pueblos y comunidades
indígenas se nos quiere mantener en altos niveles de exclusión”
dijo.
“Ya hemos sidos calificados como ‘perros del hortelano’, luego
‘ciudadanos de segunda clase’ y ahora nos quieren desplazar de
nuestros territorios a rajatabla en nombre del desarrollo”
explicó el líder pasqueño.
La posición de la CONFIEP
Ricardo Briceño declaró ayer a algunos medios de comunicación
en referencia al informe de la OIT que “ese tipo de documentos
perturba el clima de inversiones en el país”.
“Resulta contradictorio y grave que una organización que
supuestamente debe dar mecánicas y medidas para crear empleo
pida que empresas que generan puestos de trabajo paralicen sus
actividades” declaró Briceño, según divulgó ayer el diario
Gestión.
La misma fuente indicó que la CONFIEP ha elevado una queja a
la Organización Internacional de Empleadores (OIE) para que
esta, a su vez, envíe una nota a la OIT a fin de que se impida
“que estos señores (la Comisión de Expertos), por más expertos
y científicos que sean, se extralimiten en el trabajo que se
les ha dado”.
Briceño señaló, además, que “están desconociendo los
mecanismos de consulta que en el Perú, de acuerdo con los
dispositivos legales, se han aplicado permanentemente”.
La respuesta de las comunidades afectadas
Palacios anotó que las observaciones y recomendaciones han
sido formuladas por un organismo altamente especializado de la
OIT que emite sus informes de manera imparcial e institucional
y luego de evaluar las posiciones de ambas partes: tanto el
Estado como los pueblos indígenas, indicó.
“El informe de la OIT es una radiografía de la realidad
histórica del Perú. Por que sino ¿cómo se explica que la
mayoría de conflictos sociales sean por las industrias
extractivas y que en estas zonas aumente radicalmente el
número de criminalizados y que los motivos de los conflictos
sean los mismos que señala la OIT?”
La posición de la CONFIEP no solo intenta desconocar y borrar
de un tajo las recomendaciones del organismo de las Naciones
Unidas, sino también las constantes exhortaciones similares
formuladas por la Defensoría del Pueblo, agregó el citado
dirigente.
“El Estado suscribe convenios y tratados internacionales para
aplicarlos, no para tirarlos a la papelera, sino ¿dónde está
la seriedad del Estado?” se preguntó el dirigente comunal.
“Con ese tipo de actitudes el gran empresariado minero muestra
su verdadero rostro, su carga autoritaria” afirmó Palacios
respecto a la declaración del gremio empresarial que sostiene
que “el informe carece de mandato legal” y que “las
inversiones mineras ocupadas en tierras indígenas no se
paralizarán”.
Palacios sostuvo que ese tipo de declaraciones forman parte de
una campaña millonaria, sistemáica y tendenciosa desde el
Estado y las empresas transnacionales para desvirtuar lo que
la OIT ha observado y recomendado, y, en general, para
soslayar la realidad y los derechos de los pueblos indígenas
andinos y amazónicos.
“Los pueblos y comunidades indígenas presentamos nuestras
demandas a las instancias nacionales mostrando voluntad de
diálogo pero el Estado peruano responde de manera autoritaria,
con represión a nuestros dirigentes, en complicidad con el
gran empresariado minero y algunos medios de comunicación”
sostuvo Palacios.
Congreso CONACAMI
Finalmente, Mario Palacios informó que la CONACAMI se
encuentra preparando su IV Congreso Nacional que se realizará
del 15 al 17 de abril donde se congregarán alrededor de 500
representantes de sus bases regionales, y en donde se
analizará la conducta del gobierno, de la CONFIEP y se
acordarán planes de acción regional y nacional.
“Pese a la feroz campaña desatada por el Estado, el gran
empresariado lobbysta y los medios de desinformación a su
servicio contra la CONACAMI nuestra organización sigue dando
la cara y batalla por los derechos de las comunidades” indicó
Palacios.
“Somos una organización que renueva sus cargos periódicamente,
con dirigentes elegidos por sus bases y que defendemos
derechos, así estos derechos les incomode o no les guste a los
grandes empresarios mineros”, concluyó Palacios.
www.servindi.org. 19/03/2010. |