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OIT pide frenar inversiones
que afecten a los indígenas
Reclama que antes se debe asegurar los canales de consulta a
comunidades. Confiep denuncia acoso de Organización
Internacional del Trabajo contra proyectos de inversión.
A pocos días de que la comisión congresal que investiga los
sucesos de Bagua presente sus conclusiones, la Organización
Internacional del Trabajo (OIT) emitió un segundo informe en
el que muestra su preocupación por la falta de mecanismos de
consulta a las comunidades nativas con respecto a proyectos de
inversión.
A diferencia del informe de inicios de año, la Comisión de
Expertos en Aplicación de Convenios y Recomendaciones de la
OIT fue más allá y solicitó al Gobierno peruano suspender las
actividades de exploración y explotación de los recursos
naturales que afecten a los pueblos indígenas y nativos.
La recomendación precisó que la suspensión debe permanecer
hasta asegurar "la participación y consulta de las personas
afectadas a través de sus instituciones representativas en un
clima de total respeto y confianza".
"La Comisión insta al Gobierno a que tome todas las medidas
necesarias para determinar las tierras que los pueblos
interesados ocupan tradicionalmente y garantizar la protección
efectiva de sus derechos de propiedad", reza el documento
difundido ayer por la OIT.
Protagonistas y observaciones
En el mismo documento, la OIT revela que las observaciones
fueron formuladas con el aporte de la Asociación Interétnica
de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep), la Confederación
Nacional de Comunidades Afectadas por la Minería (Cocamami),
la Confederación Nacional Agraria (CNA), la Confederación
Campesina del Perú (CCP), y organizaciones no gubernamentales.
Aunque también contó con información remitida por el Gobierno,
pero insuficiente, pues reclama mayores precisiones sobre el
accionar de las mesas de trabajo que organizó el Ejecutivo
para tratar la problemática de las comunidades nativas, que ya
desde hace algunos años recurren a organismos internacionales.
Precisamente, el 4 de marzo, Mario Palacios, de la
Confederación Nacional de Comunidades Afectadas por la Minería
(Conacami), anunció que iniciará acciones legales ante
tribunales peruanos y probablemente internacionales para que
el Gobierno cumpla con la recomendación de adecuar el Convenio
169 de la OIT a la legislación peruana.
Es este acuerdo, que ampara el derecho de consulta a las
comunidades nativas, el que reclama la OIT, y que aún no ha
sido debatido por el Congreso.
Reacción empresarial
Según pudo conocer Gestión, diversos gremios empresariales
sabían del documento de la OIT hace dos semanas, entre ellos
la Sociedad de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE).
A pesar de que varios de sus voceros intentaron minimizar su
importancia, otros, como su ex presidente José Miguel Morales,
indicaron que el pronunciamiento no solo involucra actividades
como la minería o las de hidrocarburos, sino todas aquellas
que tengan algún tipo de vinculación con las comunidades
nativas (ver análisis).
La Confiep, por su parte, ha dado un paso adelante. Su
presidente, Ricardo Briceño, señaló que presentaron una nota
de protesta ante la Organización Internacional de Empleadores
(OIE).
"La OIE nos han señalado que han recibido nuestra carta y que
comparten nuestra preocupación, y que son conscientes del
acoso que estamos sufriendo", indicó en diálogo con Gestión.
Briceño también agregó que la Comisión de Expertos de la OIT,
que emitió el documento, es órgano asesor y no administrativo.
"Si bien sus recomendaciones no son vinculantes, sí son
preocupantes", admitió Briceño, tras señalar que este tipo de
documentos perturba el clima de inversiones. "Pero no nos
alarmemos".
Agregó que resulta contradictorio que una organización que
supuestamente está hecha para mejorar las condiciones
laborales proponga la paralización de puestos de trabajo, y
por otro lado desconocen los mecanismos de consulta que en el
Perú, de acuerdo con los dispositivos legales, se hacen
permanentemente.
Cuestión de cifras
El especialista Fernando Cillóniz señaló que la suspensión de
la extracción de los recursos naturales significaría el
colapso del Perú. "La mayoría de las minas están en tierras de
comunidades y todas las actividades petrolíferas y gasíferas,
también están en la Amazonía", añadió.
Sostuvo que el Perú depende de dichas actividades en gran
medida, que implica entre el 40% y 50% de las divisas y
tributos, los cuales están en riesgo con la postura expresada
por la OIT.
Basta saber que la minería, el petróleo y el gas exportan unos
US$ 21,000 millones al año.
cifras
15 empresas de gas y petróleo mantienen conflictos sociales
con diversas comunidades.
40 mineras se encuentran atravesando actualmente conflictos
con los grupos nativos.
330,000 era el número de la población indígena de la Amazonía
hasta junio del 2009.
US$ 500 millones de inversión fueron lo que perdió la minería
el año pasado debido a conflictos.
Derecho de las comunidades
Ronald Gamarra, secretario ejecutivo de la Coordinadora
Nacional de Derechos Humanos, recordó que este es el segundo
informe que emite la OIT sobre las actividades de exploración
y extracción de recursos naturales.
Detalló que en el primer informe se solicitó que no se
continúe con los trabajos en territorios de las comunidades
indígenas, mientras que no se les haya realizado la consulta
previa.
Al preguntarle en qué medida el informe de la OIT es
vinculante, Gamarra señaló que existe una discusión al
respecto, pero el punto es que el Perú ha suscrito el Convenio
169 de la OIT sobre pueblos indígenas y es evidente que allí
hay una serie de disposiciones que les reconocen derechos a
las poblaciones. www.gestion.pe - 18/03/2010. |